Existe una contradicción insalvable en el corazón del proceso. Se busca atraer inversionistas bajo un marco legal en manos de quienes fueron denunciados como usurpadores y criminales. Su legalidad no existe, no puede fabricarse y es indispensable para el inversionista extranjero.
El 28 de Julio: Un proceso transicional que ignora la voluntad popular expresada en las urnas, priorizando la fuerza de los hechos sobre el derecho soberano, esta llamado al fracaso, son imperativas medidas que salven este escollo, generando confianza para todos.
La Estabilidad y la Amnistía Inversa: La reconciliación se diseña desde la visión de los victimarios. Al otorgar «amnistía» a los opositores, el régimen valida su propia capacidad punitiva y asegura la impunidad de sus crímenes. Este proceso deja un mensaje equivocado: las virtudes nada pesan para el desarrollo de la historia que se escribe burlándose de la justicia, concebida como capacidad racional de separar el bien y el mal, y sin justicia una sociedad de convivencia no será posible, los resentimientos sociales permanecerán.