El curry es una mezcla de especias originaria de Asia que se utiliza en la cocina para añadir a los platos un toque exótico y picante. Aunque el más conocido es el curry en polvo, que está compuesto por especias como cúrcuma, comino, cilantro, jengibre, pimienta, cardamomo o canela, existen también otros tipos de curry, como el rojo o el verde. Y justamente en este último en el que nos vamos a detener, en el curry verde.
Y es que el chef Dani García ha compartido en su canal de cocina, ‘Como Dani’, una receta de unas pechugas de pollo al curry verde que merecen mucho la pena.
El curry verde es típico de la cocina tailandesa, se presenta en forma de pasta y tiene un sabor más herbal, ligeramente picante y con toque cítrico. Su color tan característico proviene de chiles verdes y de hierbas como cilantro, albahaca tailandesa y la lima kaffir.
«Cuando empecé a cocinar, la única referencia que tenía era el curry en polvo amarillo. Poco a poco, he ido viajando y aprendiendo cómo, sobre todo en la parte de Tailandia, estas pastas de curry verde son geniales», expresa el malagueño en su vídeo. Además, también señala que «sé que todo el mundo corta el pollo en tiras, pero a mí en esta receta me gusta usar la pechuga de pollo entera«.
Para preparar su pollo al curry verde no utiliza nata líquida como la mayoría utilizamos en este tipo de recetas. En su lugar, «vamos a utilizar la nata de los tailandeses que es la leche de coco», especifica el chef. Y el motivo por el que los tailandeses cocinan el curry verde con leche de coco es bastante comprensible: suaviza el picor y crea una salsa cremosa y muy aromática. Además, para que quede una salsa más liviana, Dani también le añade un poco de caldo de pollo.
El consejo de oro del chef de Málaga para hacer sus pechugas de pollo al curry verde de categoría y que no queden secas tiene que ver con su cocinado: «Es vital cerrar los poros para que quede lo más jugosa posible«. El resultado es una pechuga de pollo que «queda jugosa, picante, pero es un picante adictivo, lo disfrutas», concluye Dani García.