Mares

Mares

De Paola Jiménez Rivas

Y llegando, por fin el olor del mar y la calma, me devuelve el viento. Como manzanilla, en el invierno.

El aroma de la sal del Caribe, es una mezcla de mariscos y pescados, y del viento de todas las tierras soleadas de este lado de las palmeras.

La sensación en el cuerpo es tibia y agradable, como la manzanilla con miel, en esos días donde comienza a doler un poco el invierno.

En todas las tierras, el agua de las lluvias que, no tienen tregua ni en el calor, ni en el frío; Llegan con olores dolorosos y también placenteros, chocándose afuera y adentro del mismo mar.

Todo, en dos tonos. Como la vida misma. Cómo los mares mismos, las tierras mismas y los hombres mismos.

Las aguas, que por instantes refrescan el alma con tibias brisas y por instantes penetran a los miedos más fríos y profundos.

Aclarando significados suaves acariciadores y respuestas crudas sin piedad.
Mares, que se rompen como cristales labrados con cálidas arenas de todos los climas y que en último segundo se quiebran ruidosas, hiriendo a todas las tierras.

Haciendo correr almas y dándoles la redención que necesitan.

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