¿Cuál es el status de los casos?
Más allá del retardo procesal generalizado en el país, este especial llamado El patrón del olvido muestra una estrategia de dilación que se vale del cambio de fiscales, obstrucción de la información sobre los presuntos implicados, construcción de expedientes débiles, diferimientos constantes de audiencias y ausencia de investigación sobre las cadenas de mando, sin contar los maltratos, coacciones y amenazas a las que someten a los familiares de los asesinados.
Esta táctica busca, por un lado, cansar a los dolientes de las víctimas, hacer que desistan y olviden el caso, y, por otra, proteger a los funcionarios culpables de los asesinatos, sobre todo aquellos que pertenecen a la Guardia Nacional Bolivariana.
Ante este panorama, los familiares fijan su mirada en la CPI, el tribunal internacional que podría abrir causas específicas a altos funcionarios del gobierno chavista que hoy es investigado por la comisión de crímenes de lesa humanidad. De acuerdo con los expertos, la Corte todavía no ha incluido las ejecuciones extrajudiciales de disidentes entre los delitos que indaga. ¿La extensa duración de estos procesos ahuyentará, con el paso de los días, esa esperanza de justicia?