Una emigración abandonada

Una Emigración Abandonada

La tecnología cambia al mundo a una velocidad vertiginosa, el hombre es arrastrado, su comprensión de los eventos no es total, suceden unos tras otros sin intervalos, las redes los comunican, los muestran con toda crudeza en tiempo real, la información llueve, con ella la pos verdad, bien como interpretación subjetiva, emocional, fake news, o simple desinformación creando caos; la carrera de la vida nos roba tiempo para contemplar, comprender, decidir y actuar con coherencia.

La invasión de Rusia a Ucrania, país independiente y soberano, trastoca el estado de derecho y el orden internacional, retrotrae la geopolítica a tiempos de barbarie, hoy la seguridad la brinda el poseer armas nucleares; más allá de las sanciones y entrega de armas a Ucrania por Occidente, otros mundos observan y esperan el desarrollo de los acontecimientos, explican las conductas de China, India y otros paises que tienen cuentas por presentar, nada es lo que parece, pero, no habrá más globalización.

La pandemia y esta guerra enseñan que la interdependencia comercial entre naciones no construye seguridad ni garantiza paz en el mundo, es el motivo lo que gira la rueda, todo ha quedado en duda, en este panorama el venezolano sigue emigrando.

El siglo XXI deparaba sorpresas a un mundo convencido que vivíamos la era del otro, del extraño, que el miedo a lo distinto quedaba atrás, los viajes internacionales y el turismo como motor de desarrollo lo presagiaban, los paises abrían sus brazos al otro, a lo distinto y lo hacían igual, semejantes, pero, está guerra y la pandemia nos traen con crudeza a la realidad, la humanidad no evoluciona a la velocidad del mundo, el hedonismo o interés en solo bienestar, disfrute y goce de las cosas, reducen la visión del hombre, los acontecimientos recientes reclaman el tiempo para meditar sobre ellos, para encontrar motivos, ahora observamos barreras y prohibiciones para protegernos del otro, las vacunas y cierres de fronteras lo evidencian, se busca impedir lo extraño, el virus, al emigrante.

Ante el virus chino el mundo reaccionó con políticas de confinamiento y aislamiento social, el mundo se detuvo, el hombre en occidente recobra gradualmente el ritmo de vivir, priorizando la libertad del individuo y su sociabilidad; ahora una guerra surge para ocupar su atención.

Otros mundos dejan sentir el poder de cúpulas privilegiadas, priorizan al estado y lo colectivo sobre el individuo y su libertad, se enfrenta al extraño, al virus, al emigrante mediante una vigilancia digital, confinamiento, aislamiento social y prohibiciones con mano de hierro, controlan el ingreso de lo extraño a sus territorios, pocos son los emigrantes que buscan esas tierras, prefieren el mundo donde la oportunidad de vivir exista más allá del solo estar.

Los movimientos de emigrante se transforman en nubes oscuras cuando todos buscan los mismos lugares, de esta manera se extrapolan las crisis generando miedos y contramedidas, ante esta realidad, observamos su uso como arma para desestabilizar las democracias liberales, se hace urgente conocer con certeza las causas del incremento del movimiento migratorio, además de la evidente necesidad de libertad.

El “conflicto armado” conforme a su imagen conceptual, es una causa de su generación, la guerra de Rusia contra Ucrania lo confirma, más de seis millones de ucranianos, mayoritariamente mujeres y niños han emigrado en búsqueda de seguridad y libertad, son considerados REFUGIADOS por ACNUR y de manera especial por la Unión Europea, Reino Unido y los Estados Unidos, quienes han conferido a esta migración un estatus de emergencia para su permanencia temporal y segura en sus territorios, incluyendo permisos necesarios para trabajo, educación y salud.

La emigración venezolana también es producto de un conflicto, uno de nueva generación, sus efectos son los mismos de la guerra en Ucrania, pero no es reconocido como tal, en medio de esta maraña de nubes migrantes, la venezolana se encuentra desprotegida, con menos oportunidad de dar estabilidad a sus vidas pese a ser cualificada, incluso no reconocida como grupo REFUGIADO, ni por ACNUR, ni por los paises de América Latina, Estados Unidos o la Unión Europea, es un estatus reconocido a pocos de manera individual, con lo cual, para el emigrante venezolano es una tarea cuesta arriba alcanzar el estatus de asilo, refugiado u otro que brinde la oportunidad de estabilidad y legalidad en los paises de acogida.

Esta dificultad crece al no contar con respaldo de un estado, ni de una oposición organizada y fuerte que pueda hacerse sentir, incluso, el gobierno interino reconocido por un grupo de paises se ha convertido en un obstáculo al no ejercer su condición de gobernante, ni generar ante la comunidad internacional una política dirigida a la protección de los venezolanos, mostrando ambigüedad ante la dictadura que dice combatir que raya en ser parte.

Los paises de América Latina, por miedo ante sus problemas sociales, o por identidad ideológica con el régimen usurpador de Maduro, están generando políticas para cerrar sus fronteras, perseguir y expulsar al emigrante venezolano obvian la definición de REFUGIADO contenida en la Convención sobre Refugiados de 1951, y la definición extensiva del concepto, contenida en la Declaración de Cartagena de 1984, suscrita por 15 paises de la región:

Convención sobre Refugiados de 1951: Toda persona que debido a fundado temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera de su país de nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de tal país; o que, careciendo de nacionalidad y hallándose, a consecuencia de tales acontecimientos, fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera regresar a él”.

Declaración de Cartagena de 1984: refugiada es toda persona que ha huido de su país porque su vida, seguridad o libertad han sido amenazadas por l violencia generalizada, la agresión extranjera, los conflictos internos, la violación masiva de los derechos humanos u otras circunstancias que han perturbado gravemente el orden público.

Definiciones complementarias en cuyas hipótesis encuadra la emigración venezolana, como grupo ha debido ser definida como REFUGIADA y gozar de protección internacional, sin embargo, no ha ocurrido por la hipocresía de los paises, por sus propios interés e identidad ideológica, aunado al abandono político de los venezolanos e inexistencia de líderes en la oposición venezolana, y por la ausencia de sentido, organización y percepción del hecho por la propia emigración.

El emigrante venezolano ha enfrentado sus problemas de manera individual, y las ongs conformadas se ocupan de circunstancias puntuales reducidas al espacio donde hacen vida, sin coordinación internacional para definir una política general de protección y reclamar el estatus de REFUGIADOS ante el mundo… el emigrante guarda silencio.

Es urgente que la emigración venezolana asuma la necesidad de un cambio de mentalidad en la incertidumbre, estableciendo metas que le requieran actividad de estudio y pensamiento que contribuyan a modificar su visión e idea sobre su propia emigración, de manera que asuma y amplié su perspectiva con dignidad y voluntad de luchar como individuos y como grupo ante el mundo.

@PeterPáezMonzón

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emigreat, Abril 2022

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