Sirve y degusta:
Lleva las tostadas a la mesa recién montadas ya que si pasa tiempo verás que se blandean un poco por todo lo que llevan encima. Si quieres prepararlo con antelación puedes tener huevos cocidos y en la nevera del día anterior o incluso antes, pero todo lo demás deberás hacerlo al momento para que el pan esté crujiente y el aguacate no se oxide.
Disfruta con la deliciosa combinación de texturas ya que hay un potente contraste entre el huevo y el aguacate que son más bien tiernos y cremosos y el pan crujiente. Además, es fantástico comprobar en la boca lo bien que encajan los distintos sabores entre sí y con este aliño te quedan unas tostadas de auténtico… ¡escándalo!