3. Cuando el aceite esté caliente, seque bien los cubos de berenjena y añádalos a la sartén por tandas, procurando que no se amontonen. Fría la berenjena hasta que esté bien dorada y muy blanda al pincharla con un tenedor, unos 10-12 minutos. Luego, sáquela y déjela escurrir en un plato cubierto con papel absorbente y espolvoréela con sal. Nota: Dependiendo del tamaño de los cubos de berenjena y de la temperatura de la sartén, podría tardar unos minutos más o menos en freírlos.
4. Pon a hervir una olla grande con agua salada. Con papel absorbente, limpia el exceso de aceite de oliva de la olla donde cocinaste las berenjenas. Agrega 1/4 de taza de aceite de oliva virgen extra, el ajo en láminas y de 2 a 4 filetes pequeños de anchoa. Nota: También puedes usar 1 o 2 cucharaditas de pasta de anchoa o no usar las anchoas. Saltea durante unos 2 minutos o hasta que estén.