La primera vez que comí peperonata fue tal como se ve en la foto de arriba: sobre una rebanada de pan italiano crujiente, tostado y con semillas.
¡Un bocado y me enamoré!
Aprecié que, aunque los sabores de este plato se complementaban, aún podía sentir cada ingrediente individualmente. Sabía a verano y recordaba a la huerta italoamericana, que suele incluir pimientos, tomates y albahaca, entre otros.
La peperonata queda deliciosa con pasta, untada en pan o incluso como aderezo para muslos de pollo a la parrilla, chuletas de pollo o pescado a la parrilla.
¿Qué tipo de pimientos para la peperonata?
Usamos pimientos amarillos y rojos porque son más dulces que los verdes. Te recomiendo que hagas lo mismo para obtener los mejores resultados. También puedes usar pimientos naranjas si tienes.
Básicamente, busca los pimientos más dulces que encuentres. Los pimientos verdes, aunque son esenciales en otros platos, como los sándwiches de pimiento y huevo, no son tan dulces.
Si quieres darle un toque picante al plato, puedes añadir pimientos cherry o incluso pasta de chile calabrés.
Para una receta más picante pero similar, te puede gustar esta pasta de pimientos cherry, que también queda deliciosa con pan crujiente.