Venezuela se desvanece…

Venezuela se desvanece…

Venezuela se desvanece en la catástrofe de la dictadura, la “oposición política” decide engañarse para avanzar a un proceso electoral que asume como única fórmula posible para desalojar al usurpador del poder, la mentira siempre tiene un fin que le justifica, creer esa mentira sirve para justificar transitar la ruta  que la dictadura señala, se convencen de esa verdad para darse estabilidad psíquica y “política”, así, expulsando toda duda ponen fin a cualquier dilema y crítica, la convicción impide el cuestionamiento al otorgar certeza desde la cual aislar a quien pretenda cuestionar, pues, el cuestionamiento obliga a pensar y razonar desnudando la condición sumisa; sin cuestionamientos la mentira proporciona certeza, un piso estable donde lavar culpas y responsabilidades que descargan en otros.

El cuestionamiento hace evidente que deciden el camino electoral de manera voluntaria, con ello se niegan a observar lo que es notorio, el infierno, la destrucción del país, el empeño de la dictadura por generar olvido social e histórico para dar muerte al país, la muerte no es más que la pérdida de la memoria, es la pérdida del pasado, es la muerte del yo, de igual forma los paises se exponen a desaparecer, Milan Kundera escritor checo lo dibujaba con detalle al hablar sobre el totalitarismo; esta oposición política expone con esa conducta la desaparición del país, sin reflexión seria se niegan a ver que la Constitución no existe y tampoco estado de derecho, que la nación está en diáspora, que la fuerza armada es hoy guardia pretoriana, que hay presencia armada de grupos criminales que imponen su ley sobre territorio venezolano, que la dictadura insiste en crear un sistema político basado en comunas, que insiste en destruir la educación, en reescribir la historia, en borrar la memoria del país, deciden por voluntad propia ser corresponsables de la Venezuela de hoy, nadie quiere ver, no hay dolientes, sin ellos Venezuela no tiene futuro, se cambia el sentido de vida de los venezolanos, la diáspora ya lo experimenta.

El convencimiento de esa oposición política en la vía electoral muestra su debilidad, su pérdida de voluntad de luchar, creen su mentira convencidos de ya haber luchado, de haber hecho todo, así dejan de lado los muertos, valores y principios, cambian su deseo de libertad y dignidad por migajas de poder asumiendo posiciones partidistas sin debate, sus operadores no ejercen política, compran el diseño del olvido programado desde la oferta de pan y circo, estadios, juegos, ferias, restaurantes, bingos y loterías como esperanza de vida y muestras de recuperación, se hacen cómplices y responsables de la oferta de una vida degradada sin dignidad ni libertad y de toda corrupción al prestarse para lavar la cara de genocidas, saqueadores y  torturadores dando piso a su permanencia en el poder.

La dirección social del país huérfana de política, ruega al dictador mejoras para sobrevivir, con ello refuerzan el sustento de la dictadura al converger con la oposición política en su reconocimiento tácito como gobierno legítimo, todo lo cual, es percibido por una comunidad internacional convulsa y confusa que busca deslastrar problemas para enfocarse en la escalada silencioso que surge de la guerra de Putin en Ucrania.

Pero, como nación, acaso, ¿hemos hecho todo para terminar con la corrupción? Acaso, ¿no atacar la causa del horror que vive Venezuela, nos exculpa? ¿Qué hacer?  Si la pretensión es vivir en libertad, garantizar una vida digna y democrática a los venezolanos, la respuesta es luchar, dejar de lado temores, asumir los costos que exige ganar la libertad y hacerlo, formar una juventud critica como reserva y transformar la lucha social en política, paralizando el país con el solo objetivo de derrocar la dictadura y no parar hasta lograrlo, es lograr la unidad en el propósito, para dar termino al tiempo de genocidas, saqueadores y torturadores.

@PeterPáezMonzón

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