El secuestro sacudió a buena parte del exilio en el país sudamericano. La presidenta de la comisión de la diáspora de Venezuela en Chile, Mariana Zalchendler, relató a la Voz de América que desde que se supo el hecho, ha recibido cientos de mensajes de sus compatriotas. «Hay mucha preocupación. Hay miedo, y es lógico, porque estamos viviendo una reedición de lo que vivíamos en Venezuela en un territorio que no es nuestro», contó vía ZOOM a VOA.
Zalchendler advierte que el hermetismo de las autoridades chilenas en torno al caso también los mantiene atemorizados. «El hecho de no sentirnos seguros, la incertidumbre, el silencio, la falta de tener un panorama claro». Por eso, pide un canal de comunicación entre los funcionarios y la comunidad. “Eso da tranquilidad, eso va a calmar la ansiedad que hay en los venezolanos en Chile en este momento».
El secuestro de Ojeda ocurre mientras el presidente, Gabriel Boric, está de vacaciones, no en vano, el mandatario sostuvo una reunión en línea con su gabinete para abordar el incidente. El subsecretario de interior, Manuel Monsalve, añadió que tanto la PDI como el gobierno han dispuesto todos los recursos necesarios para realizar las pesquisas.