La Universidad penetrada por la IAcomplementada

La Universidad penetrada por la IA complementada

Les habla el Profesor Gerard Páez Monzón y les traigo este pensamiento:
alt

La Universidad penetrada por la IA complementada

Gerard Paez Monzon


Audio

No se requiere ser un estudioso del campo para percibir lo que se categoriza como Inteligencia Artificial (IA), lo reforzaremos con aquella inteligencia creada por el hombre, no por la Naturaleza. Explicaremos también el término ‘complementada’ usado en el título. Queremos con esto señalar la parte opuesta que falta para completar un todo. Por ejemplo, el todo existente de un día puede decirse que está compuesto por el tiempo de presencia de rayos solares y su opuesto, el tiempo de ausencia de rayos solares. Entonces sin divagar y dudar, podemos decir que todo podemos representarlos con sus términos mejor conocidos como Yin y su opuesto Yang… “Haber comenzado por ahí” se dirán algunos de ustedes, pero hay un complemento de individuos que necesitaba la exposición precedente.

Prosigamos,

Por ejemplo, hoy en nuestra época componer una fórmula farmacéutica para obtener un medicamento puede ser realizada por el hombre o por una máquina inteligente. Los resultados que se obtienen es que el yang, la máquina, está superando al yin, al hombre, en esta actividad, y sabemos que ya nos ganan en Ajedrez, en Go, y así vamos cediendo más hilo de #1 del rollo yin a favor del rollo yang. Este ejemplo es una de las tantas IA implantadas en la Naturaleza complementándose con la humanidad para mejorar las diferentes actividades necesitadas.

Este discurso no es para filosofar sobre la IA, ni por las esquinas lo haría aquí. Bueno tal vez por esta capa de pintura de IA que queremos que se observe en la Universidad, en el país. Nos acercaremos de esta manera:

IA Arquitectónica.

Al entrar en un edificio caminamos sus pasillos sin poder modificarlos, sino simplemente caminarlos. Podríamos decir que hay una inteligencia artificial cristalizada en la arquitectura que toma decisiones de los caminos a tomar para llegar a cualquier destino dentro del edificio. Son decisiones hechas por el complemento de las decisiones que vivimos. Ahora somos nosotros lo artificial, somos parte del rollo yang, y la arquitectura se convierte en lo natural, el rollo yin. Es lo que queremos denominar aquí como la Inteligencia Artificial complementada (IAc).

IA de la Palabra..

Hay un aspecto similar que vivimos en la sociedad, en el país, en la Universidad que nos genera IAc al movernos en sus espacios. Este aspecto es la arquitectura de las leyes, la arquitectura de los estatutos, la arquitectura de la palabra escrita que nos transforma en artificial por lo que lo escrito se transforma en naturaleza.

Es impresionante el impacto de la IAc en nosotros los seres humanos, pareciéramos un ganado dirigido al matadero. Pueden hasta presentirlo lo que les espera, pero seguirán moviéndose por la arquitectura del sendero metalizado y por el empuje del resto del ganado. Más impresionante es la cantidad de gente que toma la arquitectura de la palabra como concreto sólido, sin importar que esté colapsado el espacio al que se refiere el documento de leyes, sin importar que no coincida con el propósito con lo que debe respirarse.

Toda ley tiene su arquitectura escrita, su letra, su palabra. Igualmente, toda ley tiene su intención. Toda organización tiene su propósito fundamental. Las Universidades tienen a la Academia como su fundamento, por eso se lucha que lo administrativo nunca puede estar por encima de la academia y mucho menos hacerle daño.

Las leyes están para respetarlas, también están para modificarlas, también están para combatirlas, también están como guía, no como vía. No son pasillos, son señales a tomar en cuenta para mantenerse sobre el propósito de la organización.

Pongamos las partes sobre la mesa para lograr ver con más claridad el todo que estamos denominando IAc que significa esta tristeza de robotización humana por la Alter-Natura.

La Esfera de Vida Universitaria.

Sobre la mesa Universitaria tenemos por un lado la arquitectura de las leyes contenidas en un documento mejor conocido como Estatuto Universitario. También sobre esta mesa hemos separado como una pieza más a los miembros pertenecientes a la institución. Por otro lado, tenemos el propósito de la institución. En una de las esquinas tenemos por ahí, las intenciones de cada ley del documento de estatutos. Así como tenemos las intenciones de cada ley, tenemos en otra esquina, la cultura personal de cada miembro perteneciente a la institución.

Para que esto funcione armoniosamente deben estar todas las piezas sobre la mesa alineadas con el propósito de la institución ni más ni menos, así de simple es esto.

La institución es la Universidad.

El propósito de una universidad es lo académico, no es lo administrativo ni otro que podamos imaginarnos. Por lo que los miembros pertenecientes a la Universidad deben alinearse al accionar académico. La arquitectura de las leyes universitarias tiene una valencia académica en su aro superior, no la tiene a sus palabras de concreto. El fin o intención de cada estatuto se orienta a lo académico. Y muy importante, casi para remarcarlo en negrita, la cultura personal de cada miembro, sea la que sea como haya sido formado en casa, en su ambiente externo a la universidad, en su ciudad natal, país, barrio o urbanización debe ser inhibido por la cultura universitaria alineada también al propósito de la Universidad. Al solo pisar ambiente universitario, su cultura personal debe ser invadida por un exorcismo de academia y no viceversa por lo que se encuentra respirando oxígeno del propósito de Universidad.

Caso de Estudio.

Un bachiller realiza su presentación final de su Proyecto de Grado para culminar así su carrera de estudios de un programa universitario. Al recibir los recaudos el cuerpo administrativo de la Escuela descubre que uno de los profesores jurado no se encuentra en la lista oficial en la planilla de inscripción.

Veamos que opciones tenemos,

  1. Se le rechaza y se le pide repetir el acto con el jurado oficial. Se vuelve a realizar la inscripción y se vuelve a repetir el acto con el nuevo jurado.
  2. Se vuelve a realizar la inscripción y se vuelve a repetir el acto con el nuevo jurado.
  3. Se aprueba y se cambia el nombre con el profesor en la circunstancia mencionada simplemente.
  4. otra opción

Es increíble que las opciones A y B, esas de rechazo y repetición del acto, y tal vez una D también nefasta son las opciones más pensadas y ejecutadas por los cuerpos administrativos hoy en día, y diría igualmente, por los cuerpos académicos.

Aquí no se desea justificar nada, aquí lo que se desea es observar y aprender que la IAc no debe activarse. No debe volver a una mesa deliberante en una máquina básica, en un componente artificial. Uno debe existir en esa mesa alineado al propósito del instituto, en este caso de la Universidad. Las opciones A y B reflejan cultura personal de sospechar viveza, trampa cuando una simple conversación con el Bachiller o el Profesor Tutor sería suficiente para corregir el papel, lo administrativo. No se piensa en el propósito académico, no se piensa en la dinámica de la organización, no se piensa en el tiempo del instituto, no se piensa en el crecimiento del organismo, no se respeta a los pares al ambiente universitario. Están respirando aire de la IAc.

Todo puede resultar que hubo una falla administrativa simplemente, que además haya sido para realzar al Acto de Tesis invitando a un profesor ilustre o a un profesor más cercano al área de estudio o a un profesor que simplemente se le quiere agradecer su apoyo en el desarrollo del Proyecto de Grado, o simplemente invitarlo por ser profesor en esta diáspora, caos social y pandemia de vida.

Finalmente, alinearse al propósito de la Universidad es preguntarse cuál es el propósito del Acto Final de la Presentación del Proyecto de Grado. Cuál es el propósito de un jurado. Qué es un profesor universitario. Alinear la cultura personal al propósito de la institución, que en este caso es la Universidad, es dejar el pensamiento personal y vivir el pensamiento académico. No es buscar trampas, es buscar conocimientos. No es preguntar para averiguar si sabe, es preguntar para averiguar lo que aprendió. Es disfrutar del proyecto, no es malograrlo. No es demostrar lo que yo sé cómo jurado, es aportar y evaluar con lo que sé. En fin, es vivir la academia, no vivir lo administrativo, ni tampoco la cultura personal de cada quien, nada de eso.

Esto es un solo caso de estudio de los impresionantes números de casos que suceden en la Universidad a pesar de la pandemia, a pesar de la diáspora venezolana, a pesar de la destrucción social por el chavismo y militares procubanos, a pesar de la realidad cual fuera esa realidad personal que viven especialmente nuestros Estudiantes universitarios quienes tienen hambre, sueñan, y no duermen por terminar sus carreras de estudios. Sucede hasta cuando existe una sola persona que se ofrece para suplir un cargo, sucede omitiendo a una Profesora para dar clase por no producirse el movimiento administrativo, sucede retirando Estudiantes en sus últimas semanas por la prelación oficial del curso y además obsoleta, sucede reprobando Tesistas en sus presentaciones finales por alguna piedrita en el camino ante una montaña desarrollada, sucede en el etc, etc, etc. Todo esto es para vomitar.

Evitemos accionar como seres robotizados o dogmatizados por la arquitectura de los estatutos universitarios o ideologías que nos llevan a caminar entre los escombros del entorno por no levantar cabeza hacia la realidad, hacia la verdad de la vida en el país y/o de la academia en la Universidad afectando así la productividad. Es la inteligencia artificial implantada en la persona, no en su entorno, que hace que su accionar universitario sea la mejor representación de IAc después de los dogmatizados chavistas. Son individuos complementarios a la Alter-Natura, a lo artificial, son el gran temor de la humanidad, son la metamorfosis del ser humano en máquina.

Aliniemos nuestros gps hacia la Academia. Vivamos y accionemos en el propósito de una Universidad, especialmente en estos momentos que nos gritan los recintos vacíos, los programas de estudios paralizados, los estudiantes secuestrados sin poder salir a convivir el campo como profesional con el sello de su Alma Matter en su sangre, en nuestro caso la de la Universidad de Los Andes. Que este alinear de la mesa universitaria nos impulse hacia el propósito superior de la Academia que es la Autonomía y sobre todo hacia el propósito superior de un país, que es la Libertad.

Cuidémonos todos.

Gerald

Gerard Páez Monzón

Profesor Universitario de la Universidad de Los Andes (Escuela Ingeniería de Sistemas y CEMISID) desde 1979, es: Bachelor of Electrical Engineering de Villanova University, Pa. EEUU, 1979. PostDoc en University of Toronto, Canadá 1992. Doctorado (1986) y Master (1983) de la Université Pierre et Marie Curie, París, Francia. Se desempeñó como Arquitecto de Microprocesadores en diferentes compañías de circuitos integrados, Silicon Valley, EEUU.1997-2004. – También ha desarrollado estratégicas académicas y culturales en la Universidad de Los Andes y la ciudad de Mérida, entre ellas Co-Fundador del Grupo radixPuntoEDU 2008 creador de la Estrategia Educacional RAIS, del Programa ULA-Startups. –  Actividad Ciudad ‘Rompiendo Coherencias’. Y es Fundador&CEO de la start-up Ignis Gravitas Inc

Total visitantes:
3372

Total vistas de página:
15677

Comparte esto en tus redes sociales ...
Share on Facebook
Facebook
0Tweet about this on Twitter
Twitter
Pin on Pinterest
Pinterest
0
3+

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *