A finales de diciembre del 2019, escuchábamos en los medios de comunicación de un virus que tenía su origen en la ciudad de Wuhan, China muy contagioso, mortal y sin tratamiento eficaz. Se le llamó COVID 19. El mundo occidental lo veía de lejos hasta que ha llegado a nosotros causando miles de muertos, inclusive familiares y amigos.
Algo así paso en nuestra Venezuela en 1998, cuando un militar golpista se presentó como candidato a las presidenciales y con su discurso y actitud campechana nos engañó, manipuló y traicionó, para luego darle el testigo a un ignorante, vasallo de los comunistas del mundo.
Desde entonces Venezuela se convirtió en país de emigrantes. Emigrantes valientes, emprendedores, ejemplares que han sufrido mucho para salir adelante junto a sus familias.
Sabemos que Venezuela es un país secuestrado. La esperanza nunca se pierde, pero mientras tanto tenemos que enfrentarnos a los problemas sin perder tiempo.
Todos hemos pasado por lo mismo, los inicios son difíciles, pero con honestidad, responsabilidad, humildad se consigue salir del bache socio-económico. La tristeza debe durar poco y dar paso a los sueños.
Un abrazo a tos los Emigrantes.
Jesús Yépez Vivas