DANTE

Diario Literario 2021, Mayo (parte III): Dante 700

POR Alejandro Oliveros

Dante en Verona. Antonio Cotti. 1879

Milán, sábado 15 de mayo de 2021

La primavera milanesa sigue con su extraviado comportamiento. Ayer en la mañana un día espléndido, con su luz azul y el más claro de los soles, un privilegio doble estar vivo en una jornada como ésa. Pero la felicidad del hombre, si existe, es la más efímera. A partir de las tres de la tarde una fría lluvia que se prolongó hasta la noche. Así es la primavera, como la adolescencia, imprevisible y accidentada, brillante y terrible. Hoy se ha prolongado el mal tiempo y la mañana la pasamos en un limbo, sin sol ni luz, ni la música de los pájaros ni los olores de las rosas que comienzan a extender sus pétalos, como es debido en un mes como éste, que los cristianos de mi país dedican a la Virgen.

Tumba de Dante Alighieri en Ravena. Fotografía de PetarM | Wikimedia

Dante 700 Toda esta Italia pandémica organizando actos para recordar los 700 años de la muerte del Sommo Poeta florentino, muerto lejos de Florencia en su exilio de Ravenna. Visité su tumba y me conmovió el recuerdo de su suerte desterrada, comiendo el pan salado del exilio (en la Toscana de su tiempo, e incluso ahora, en la producción artesanal, no le agregan sal a la preparación del pan). No imaginaba en aquel momento que la tragedia del exilio me iba a afectar de manera tan extendida. No debe haber un habitante de Venezuela que no tenga por lo menos un familiar viviendo fuera del país natal. En mi caso, todos mis hermanos y sobrinos, menos una que todavía enseña en la Universidad de Carabobo, la única de mi núcleo familiar que, en este momento, está residenciada en la tierra de origen. Nuestro destierro, sin embargo, como el de la mayoría, no está sometido a los rigores del exiliado en tiempos clásicos, o en la Florencia de Dante. Como Ovidio, el Alighieri no podía regresar a su ciudad so pena de ser condenado a muerte. No sé todavía si toda su familia, como la mía, tuvo que abandonar lo que se conoce dudosamente como el suelo patrio. Recuerdo que tuvo dos hijos, Pietro y Giacoppo, también castigados con el destierro; del resto sé que tuvo por lo menos una hermana y que su madre murió temprano; que su padre volvió a casar y que vivió, y probablemente nació, en la que hoy se conoce como Casa di Dante en pleno centro storico de la ciudad del Arno. Confío en que la reciente biografía que Alessandro Barbero ha dedicado al poeta (no recuerdo que alguna vez una biografía de Shakespeare se haya convertido en best-seller, pero el libro de Barbero lo fue durante muchos meses) venga a completar las informaciones que sólo conozco por el libro de Giovanni Boccaccio, cuya biografía de Dante sigue siendo la obra de referencia.

Publicado en https://prodavinci.com/diario-literario-2021

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