Un fotógrafo en la Patagonia captó un momento único entre una ballena y una mujer.
Analía Giorgetti lo describe como un momento mágico en el que se sintió «tocada por la varita».
Lo que realmente la tocó fue una ballena mientras ella remaba con su tabla en el sur de Argentina.
Había varias, como cada año entre julio y diciembre, cuando la ballena franca austral visita la península de Valdés para aparearse.
«Se sumergían. Empezaron como curiosas, a acercarse», le cuenta la mujer a la BBC.
«Y me toca (una de ellas), y le dijo a mi amiga: ‘Me tocó la ballena’, (es) cuando vimos que había un dron».
El aparato era de Maximiliano Jonas, un fotógrafo de 43 años que vive en la ciudad de Puerto Madryn, también el sur del país, y que justamente esa jornada se había despertado, mirado el cielo, el mar y pensado: «Este es un día perfecto».
«Ese día el mar estaba como si fuera un espejo, la marea estaba alta y había muchísimas ballenas cerca de la costa, unas 50«, le cuenta a BBC Mundo.