VI. El principal objetivo del emigrante es bajar su CURVA DE APRENDIZAJE, minimizando los errores y maximizando los aciertos. ¿Cómo?, aplicando las reglas 1, 3, 3, 4, 5 explicadas anteriormente y las nuevas 6,7,8,9,10 y sobre todo el sentido común.
VII. Evaluar, analizar, y visualizar situaciones presentes o futuras que le podrían afectar sus objetivos personales en la emigración.
(Léase: seguridad personal en el área de tránsito por las calles o del domicilio, no leer las letras negritas chiquitas de documentos, distancias entre lugar de trabajo vs. domicilio, «estafas o situaciones extrañas.” como el llamado paquete chileno en calle o en servicios, ausencia de planes de contingencia, gastar más que los ingresos, etc.).
VIII. Procure hablar con los términos reales y cotidianos del nacional español donde se encuentre, el acento algún día se cogerá y si no, lo importante es que te entienda el significado. Vale por Okey. Y Hola por Alo y Tirar la basura por Botar la basura. La colada es lavar en la lavadora. Vaina no existe, aunque yo lo utilizo mucho. Coger el paragua, la manzana, etc. Por agarrar …. y así.
IX. Poner la cara en la emigración, esto se entiende por mantener la palabra, actitud clave, ser congruente entre lo que acuerdas y haces. Ser confiable y responsable.
X. Hacer sinergia e interactuar con los españoles, aprendiendo de ellos, valorando y aportando. A veces confundimos a los españoles “tropicalizados” que conocimos en Venezuela o en América Latina con los de la península. Estos son los tropicales de Europa, pero no son los tropicales españoles del Caribe. Cada gentilicio tiene sus dones.
Una recomendación final, es mantener la simpatía que nos caracteriza como país tropical (léase, palmeras, cocos y playas “Cuyagua”, “Medina”, Colorada, etc.) y las actitudes de seriedad, responsabilidad, eficiencia que también nos caracterizan, y mantener un equilibrio armónico en nuestro entorno.
Continuará… con “los errores de la emigración”.