Esto es absoluto; no hay término medio, ni un arcoíris de confusión. Es la sociedad, el entorno, los sentimientos de las personas, el espíritu del individuo. Es la máxima calidad de vida de la humanidad: la libertad. Es la onda expansiva de libertad que las personas y la naturaleza perciben y viven desde el epicentro de la geometría de la startup.
Necesitamos otro párrafo porque este concepto final abarca toda la creación, traída a la vida en forma de frecuencia para vibrar en el rango alfa, que actúa en el supranivel de la mente de la persona, la sociedad y la entidad. Es la zona donde se fabrica el comienzo de las decisiones del mañana. Un ejemplo perfecto es lo que las personas sienten profunda e inconscientemente cuando viven bajo un régimen o una sociedad libre. Lo mismo ocurre con la geometría integral de todo emprendimiento: tiene un peso que transforma la vida de las personas, polarizándola en positivo o negativo. Las personas seguirán viviendo como hasta ahora, solo que internamente serán mejores (más libertad) o peores (menos libertad), sin ser conscientes de ello. Sentirán la dopamina o el cortisol segregados internamente. No sabrán por qué se sienten así; necesitarán un médico para descubrir que se debe a la IGE (Geometría Integral del Emprendimiento), creada, en nuestro artículo, por la institución educativa, la empresa privada, el individuo… su startup.