Hace ocho años, María Bracho llegó a Bariloche, provincia de Río Negro, junto a su esposo y dos pequeños hijos. El futuro de alguna manera era incierto hasta que emprendieron y desde su casa comenzaron a vender comida por vianda hasta que se dieron cuenta que eran las hamburguesas lo que más les solicitaban, “hacíamos todo casero y eso era lo que más llamaba la atención”, cuenta la maracucha.