Hace cinco años, #LosCarrasco tuvieron que empeñar todo e irse del país para poder mantener a sus tres hijos en Venezuela. La mayor se graduó hace un año de bachiller, la segunda está aún en el liceo y el menor (el del cartel) está en tercer grado. Su papá y su mamá tuvieron que dejarlos al cuidado de su abuela para poder enviarles dinero y que pudieran continuar sus estudios
Diana, su mamá, me relata las noches ayudándolos con sus tareas por videollamadas y de las veces que cuando se enfermaron, los llamaron en las madrugadas. Lo que sintió cuando se “perdió” la graduación de su hija mayor y ahora, cuando tampoco va a poder acompañar a la del medio en su confirmación en julio. Además, la abuelita fue diagnosticada con cáncer de piel y están trabajando muy duro para poder pagar el tratamiento
Desde allá, ellos no se cansan de animar a su familia: “Le dije a mis 3 hijos ‘salgan a la concentración de María Corina como lo haría mami’. Igual a mis hermanas, que van a trabajar en centros electorales. Hay que trabajar, porque como yo no estoy, quiero que tomen mi cargo allá en la escuela para defender los votos”
La historia de #LosCarrasco es la realidad de millones de familias venezolanas; una historia de mucho dolor y pérdidas, pero de enorme sacrificio, resiliencia y amor. Ésta es la tuerza que nos une y levanta hoy, es por cada uno de nuestros niños, para que puedan reencontrarse con sus madres, por cada una de las madres, para que puedan tener a sus hijos de regreso en casa.