Esta es una de esas recetas en las que la paciencia hace el trabajo duro. La carne de cerdo comienza a cocinarse en un caramelo de azúcar sencillo; luego añadimos el resto de los ingredientes y dejamos que todo hierva a fuego lento hasta que el líquido se reduzca y la carne empiece a caramelizarse en su propia grasa.
Esta receta se inspira en el delicioso plato vietnamita de cerdo caramelizado, empleando un proceso similar: cocinar la carne a fuego lento en un caramelo de azúcar hasta que quede tierna y llena de sabor. También añado hierba limón y hojas de lima kaffir; aunque no siempre son ingredientes tradicionales en esta versión, me encanta el aroma fresco y fragante que aportan para equilibrar el sabor intenso, salado y dulce de la carne.
Me encanta servirlo sobre una base de arroz hervido sencillo para disfrutar de una cena reconfortante y completa.