Capítulo VIII
Invitados de Honor.
En La Casa Marrona…En ¿La Casa “Caoba” ?
Uno de esos días rutinarios de ir y venir a clases de inglés, la profesora le entregó a cada uno en el salón, una invitación enviada por el Rector de la Universidad y su esposa a todos los estudiantes extranjeros de ese instituto de inglés. Era una invitación muy bien editada y profesional. Doguix, igual que sus compañeros de estudios agradecidos por la invitación de bienvenida a la universidad de parte del Rector y su esposa, asistieron por el placer de conocer personalmente al Rector de “Utah State University” y en especial por los comandos de dirección que les enviaban sus estómagos por conocer un almuerzo bien preparado.
Doguix salió con Max y en el camino se toparon con Jaime y Joao quienes portaban corbatas y bien vestidos, bueno lo que podían acomodarse como vestimenta. Se rieron al saber que iban al mismo lugar, Doguix era el único entre ellos que pensaba que era solamente para estudiantes del Instituto.
Cuando llegaron a la casa victoriana los esperaban en la puerta de entrada el mismo Rector con su esposa, la Directora de la Oficina de Estudiantes Extranjeros de la Universidad y el Director del Instituto. Estos dos últimos se encargaban de presentarlos individualmente. Doguix apretó las cuatro manos con placer social y siguió a introducirse ahora en esa sala con una arquitectura de casa con escaleras grandes y con su giro mas de adorno que de necesidad y alfombras árabes posadas en todos los pisos de madera. Era un ambiente que Doguix decía luego:
“Qué marrón era ese salón!”,
Luego de muchos años pensó que en verdad no era marrón ese salón, sino mas bien color caoba. Pero nadie le corrigió en la época el color que captaron sus retinas, pensaba que tal vez su hija tenía razón cuando le comentó esto y le dijo:
“Papá, tu sabes, a tu edad la memoria hace una de esas jugadas que confunden la mente. Tal vez era en verdad marrón, pero has visto ya tantas salas rectorales que ahora estás retocando la primera que viste”.
Pero regresando al presente, Doguix logró ubicarse cómodamente alrededor de esa gran mesa de comer, ahí entendió que no todo el Instituto había sido invitado sino tal vez unos cuantos estudiantes solamente. Estando cada quien, sirviéndose en su plato y las conversaciones entre las autoridades universitarias y los estudiantes extranjeros se propagaban alrededor de toda la mesa, en ese momento la esposa del Rector se levanta de la mesa y le pregunta a Doguix:
“Would you like hot chocolate or tea ?”.
Doguix se levanta para corresponder también y le contesta:
“I am from Venezuela”.
Ahí mismo, en ese instante, casi todos sueltan una carcajada donde Jaime el Peruano, parecía la voz de más peso y además le agregó un:
“Chucha”, escupiendo por un soplido el chocolate que ya el saboreaba.
Perú le dice en voz baja:
“Bruto!, que si quieres ¿chocolate caliente o te?”.
Doguix no llegaba a oír lo que Jaime le soplaba y seguía con su disco rayado diciendo:
“I am from Venezuela, like soccer, and I am estudy English”.
Jaime seguía riéndose y levantó la voz para asegurarse que le captaba esta vez:
“Doguix que si quieres ¿Chocolate caliente o te?”.
“Chocolate”, Logró soltar Doguix en español.
Se sentó y al hacerlo cuando ya el siguiente a su lado contestaba, medio gritó :
“tanks”,
Dando las gracias con un acento ya muy golpeado por el naufragio que venia de vivir, sin ese sonido de carnicero de rebanadas que generan la “t” y la “h” juntas en el inglés original.
Doguix le dijo a Jaime:
“¿En verdad preguntó eso? Yo pensé que me preguntaba de donde era. Por lo menos, Jaime, entiendo cosas sanas, ¿no?”.
Doguix no se sentía mal porque sabía que estos momentos eran las razones por la que iba a ese Instituto y no a los estudios regulares universitarios. Se reía como si le hubiese pasado a otro, como con la misma naturalidad de que le estuviesen contando un chiste cualquiera, especialmente con el placer de la comida. Le preguntó a Joao mientras se subía unas gotas de chocolate caliente del cuello hacia la boca con su dedo para no desperdiciarla por su buen gusto:
“Epa Joao, ¿Cómo fue que me preguntó la señora del capitán del barco de donde era?.
D-First Thanksgiving.
Otra invitación inolvidable fue hecha por unos ángeles a los que Doguix recordaba solamente cuando vivía en los Estados Unidos para esa fecha. Era el día de dar gracias, “Thanksgiving”. Estos ángeles eran una pareja en los años cercanos a los cincuenta quiénes por alguna razón de saber lo que es vivir fuera y lejos de su tierra extendieron una invitación a los estudiantes recién llegados de Venezuela a cenar en su casa. Doguix se puso un suéter nuevo de colores de invierno que venía de comprar en una tienda de ropa usada. Llegó con sus amigos, más con la meta de conocer a los anfitriones y compenetrarse un poco con esa festividad de la que no entendía su existencia. La pareja muy amable y educada eran ambos profesores universitarios y quienes hablaban un buen español pero trataban de comunicarse en inglés. Algo interesante era que Doguix les entendía bastante, él pensaba:
“!Muy bien!. Parecen profesionales de la comunicación oral con personas en aprendizaje de un idioma. No corren cuando hablan y tampoco se les nota algún esfuerzo en ir despacio. Parecen un par de hippies en el hablar y en el vestir, un par de intelectuales, como Jowi. Bueno le falta la ropa, pensando en su bata de la década pasada que tenía en Nueva York”.
Doguix y sus compañeros degustaron el pavo por primera vez, una carne exquisita y suave, un puré de papas preparados a la frecuencia del masticar de sus muelas. Una torta de “pumpkin” divina por su parecido al majarete, no se le podía haber acercado algo tan cerca como ese pastel a su torta preferida de niño. Guardó un buen trozo en su bolsillo, no le importaba si lo descubriesen, lo hacía por él. Era una mesa de Navidad, algo pasaba que sintió cariño por esa pareja a la que llamaba “un par de ángeles”, también el clima era frío pero sin nieve afuera, pero bastante frío ya para Doguix y sus amigos de viaje.
Doguix participaba en la conversación pero más en español que en ese idioma que aún era raro, pero eran todos los que hablaban como si todos nunca hubiesen hablado antes. Estaban como si fuese una hora de recreo después de un año seguido de clases.
Al salir se fueron muy agradecidos y fue una de esas cosas donde el grado de conciencia de todo lo que sucedía para esos momentos alrededor de Doguix, no estaba muy alerta para querer luego recordar esa historia personal con mejor información. Doguix lo único que hizo al salir fue pedir un pedazo de torta de “pumpkin” para llevar.
Los volvió a ver pero muy intermitentemente en las calles de la ciudad, al verlos se paraba o los buscaba para saludarlos. Sintió un lindo aprecio por esa pareja. Eran muy naturales en sus vidas, era la onda de frecuencia que percibía Doguix. Eran momentos en que Doguix empezaba a salir de la película que vivía y entraba a vivir continuidad en lo que había dejado atrás que era su casa, su familia, sus amigos, su gente, su ambiente. Doguix trazaba hipótesis sobre una comunidad específica que estaba interconectada por todo este universo, dentro de la cual llegaría a mantenerse en “casa” mientras se desenvolviese en esos ambientes distribuidos y tejidos por el mundo. Agregaba Doguix en su pensar sobre las experiencias de los intercambios intergalácticos, que estas son la prueba de la existencia de “terrestres” en otros astros del universo, esta de interconectividad llena de variables escondidas, mejor dicho enterradas. También guardaba en su caja mental sin saber el tsunami que vivió en esa festividad que le hizo desbordar unas fibras de Navidades en casa y le dio como título de “Thanksgivingnazo!”.
Glenn´s Party.
Doguix iba siempre a casa de Glenn para pasar un rato bien agradable para conversar con él, oírlo tocar en su guitarra las canciones de “country music” que tanto le llegaron a gustar en esos momentos y sus entonaciones de montaña rusa, jugar con su perro “Golden” el acompañante de vida y dar algunos toques de balón a final de la tarde. Sus conversaciones eran agradables con la misma realidad de su defectuoso trato del idioma pero su enganche de amistad era tan grande que envolvía a esa pieza con una capa protectora que lo hacía un simple problemita.
Nunca había estado Doguix en una fiesta de Glenn, siempre le pareció que eran fiestas especiales, esas “En Casa De Alguien”. No como las fiestas a las que iría en la residencia, “En El Cuarto De Alguien”. El día que Glenn por primera vez le dijo que ese Viernes en la noche tenía una fiesta “Ti-Gi-Ay-Ef” en su casa, fue la primera vez que él empezó a tener lazos de amistad con él y fue esa primera vez que se conocieron en el terreno de soccer.
Al llegar a la casa de Glenn acompañado de Joao y Perú quienes también eran parte de la invitación, notó que muchos del equipo de soccer se encontraban ahí, que habían chicas de aspecto hippies, y que el humo rondando toda la casa era tal vez su invitado de honor.
Supo en el transcurso de la fiesta que el humo era de Marihuana, él no la tocó y nadie le ofreció dos veces al observar que la rechazaba en la primera. Eso le pareció agradable en medio de su angustia de vivir la droga tan abiertamente. Aprendió que Joao era muy popular entre todos, especialmente las chicas. No paraba de moverse de un lado a otro y siempre estaba riéndose como un loco controlado a grandes carcajadas. Le preocupó en un inicio que tanto Joao y Perú fumasen marihuana como si fuesen líderes de grupos, como si eso le indicara algo para su futuro. “NO”, se dijo en su interior a ese pensamiento, sin dudar de la madera de buena balsa que componía su ser para resistir grandes tempestades, como su Mamá conocía de antemano, a pesar que no veía mal en ese actuar ya que era un libre decidir. Le vino en su mente una imagen clara de una salita de juguetes. Vio que las camisas de lana de cuadros y de colores vivos eran muy populares en el vestir de ese planeta, así como las batas largas como vestidos en las chicas, en fin entendió que era el vestir de hippie y de “country man” como se le llamaba. Al Doguix le gustó mucho la ropa porque era exacta a su manera de vestir, excepto que sus cuadros eran más pequeños y una dimensión de la tela de las camisas menos espesa.
Doguix no hablaba mucho porque en verdad no hablaba mucho Inglés. Lo que si hacían Joao y Perú era acomodarlo lo mejor posible con la nuevas personas, los jugadores del equipo de la universidad lo llamaban, lo abrazaban, lo halagaban sin él entender nada, solo el gesto, y luego seguían con su marihuana. Glenn no se le apartaba mucho, quería que pasase un buen rato a pesar de los pocos artefactos que Doguix había traído para la comunicación, era como su hermano menor recién llegado al planeta. Lo llevaba y lo presentaba en todas las islas de grupos de estudiantes que estaban ahí. Para navegar de una isla a otra era una proeza porque era un mar picado de codos de amistades por todos los rincones de la casa marítima. Lo mismo era para “grab” una “beer” del “keg”, tres palabras que Doguix preguntó y aprendió para más nunca olvidar su significado al buscar una cerveza del barril, siempre con la imagen de Glenn y Golden de por medio.
Luego al final de la fiesta, Glenn agarró su guitarra y cantó varias de sus canciones, todas muy agradables al oído y aplaudidas con amistad y acariciando a Golden a su lado entre canciones. Eran ya pocos y todos estaban haciendo un círculo en el suelo, sillas solamente habían en el pequeño espacio de la cocina, el resto eran almohadillas y la alfombra con puntos negros de quemaduras de cigarros. Terminando sus canciones y el grupo poco a poco reduciéndose, Glenn dijo:
“Me voy a dormir. “Hey Guys” el que quiera quedarse a dormir que lo haga, Doguix tu también. Good night!”
Doguix, así como Joao y Perú se quedaron un rato más para seguir tomando unas cervecitas y comer maní que había hasta pa´regalar. El resto se despidió y regresaron a sus nidos nocturnos. Entre los tres, ya hablando en español se lanzaron unas grandes conversaciones donde Joao y Perú comenzaban a descubrir unas ocurrencias de Doguix que no le conocían para esos días de vida. Doguix estaba como abriéndose más al mundo, más por el poder hablar sin pedir traducción que por el efecto de la cerveza.
Fue Perú quién comenzó un tema que hizo hasta levantar de regreso a Glenn quién estudiaba Psicología. Dijo:
“Chucha hermanos, por alguna razón que no entiendo aún, yo no soy el mismo que ése Jaime que llegó a este lugar.”,
Doguix le repuntó:
“Pero que bobo sois vos Perú. Claro que no eres el mismo. No entiendo por qué traéis ese punto como discusión si es muy natural y claro para todos nosotros. Hace siete horas vos, cuando llegaste, no te habías tomado unas 15 cervezas y fumado unos 7 pitos de marihuana. ¡Pero que bruto!.”
Los tres se echaron a reír con la broma de Doguix, pero Perú continuó repitiendo lo mismo como dudando de la broma de Doguix y aprovechando para aclarar que era cuando llegó a Los Estados Unidos. Joao le re-afirmó a Perú:
“Tranquilo que es normal. Igual si te hubieses quedado en tu casa. Con solamente crecer vas sintiendo que no eres el mismo.”
Perú con su vaso de cerveza a medias, dio un buen paso en reducir el volumen de la misma en su vaso con un trago ruidoso lleno de sabor.
Al parabrisar su boca con la otra mano, le dijo a Joao:
“Sí, sí es verdad, pero aquí como que se aceleró algo en mi”. Tomándose otro trago para ganarle al vaso la lucha que le había declarado por el líquido.
Doguix le dijo, mirando a Joao esta vez:
“Sí Joao, tal vez sea eso de que las cosas que uno vive son diferentes a lo que uno vivía antes. Fíjate en mi esta noche, no podía conversar mucho por la falta del idioma. Uno como los ciegos aprende a desenvolverse haciendo uso de otro medio cuando normalmente con la vista es suficiente.”
Perú se fue a buscar otra cerveza tibia, gritando sin pensar que estaban en horas de madrugada, en casa de su pana, y Glenn y Golden durmiendo:
“Doguix eso es, sigue, sigue. Joao, Doguix tiene algo en la cabeza…¿ah?..Chucha!”
Joao acepta:
“Si Doguix, es verdad, claro. Lo que pasa es que Perú nos trae estos sentimientos cada vez que se pasa de “birras” y ya “eu” estoy acostumbrado”,
Riéndose y levantando la voz para que lo oyese Perú en la cocina, su acento “brasileiro” lo hacía más cómico y puntual.
Glenn se aparece para sentarse al lado de Doguix ya sin sueño:
“I don´t know, I don´t wanna be in bed anymore”.
Joao, le explica a Glenn de lo que estaban hablando y adivinando que fue el grito de Perú que lo levantó. Perú le pidió disculpas diciendo:
“Chucha Madre, verdad, es que ya la cabeza me da vuelta…Chucha Madre, esa marihuana barata tuya Glenn”,
Riéndose todos y Perú pasando ahora su mano por su cabello largo de medio lado.
Glenn tomó la palabra, pidiendo que se siguiese en Español por Doguix. Se pusieron de acuerdo en que Joao traduciría todo lo que dijera Doguix y Perú todo lo que emitiera Glenn:
“Perú, uno cambia de conducta como muestra de que uno ha aprendido algo. Si queremos saber cuanto hemos aprendido, podríamos medir cuanto hemos cambiado nuestra forma de ser. En mis estudios de psicología esto es parte del abc. Lo que dice Doguix y Joao es valioso porque las cosas nuevas que viviste al llegar a este país, hacen que tu aprendas cosas nuevas, por lo tanto nuevas conductas aparecerán en ti. Lo que ves, lo que vives, producen nuevos estímulos a los cuales tú no estabas acostumbrados, por lo que debes entonces, saber interpretar en tu cerebro.”
Interrumpiendo Joao la traducción que hacía Perú para Doguix:
“Wow!!!. No va a dormir esta noche Perú. Mañana se regresa a su pueblo si logra entender todo eso, Glenn”,
Riéndose todo el grupo a grandes carcajadas, y gritando como fanáticos en un clásico de domingo:
“Goooooooolllllll!”,
Glenn le pidió una cerveza a Joao quién se paraba a servirse una más, diciendo:
“Vamos afuera, al patio donde estaremos más frescos y salimos de este olor contaminado de cigarro”,
Omitiendo el olor de marihuana que aún se respiraba pero que no le incomodaba.
Ya afuera todos y cada quien con una cerveza nueva en la mano, Glenn asomó parte de sus estudios universitario, enunciando:
“Lo que se ve, lo que uno aprende, todo eso cambia, además de que no sabemos a ciencia cierta si son reales.”
Perú interrumpe:
“Chucha, pero yo soy real. ¿No?”,
Joao:
“Pero que bruto eres!…..para de beber!”,
Glenn llama a Golden:
“Come Golden, come…”
Y agrega:
“Siéntate al lado de Perú y muérdelo si vuelve abrir la boca para hablar”,
Riéndose todos por un rato, mientras Perú cabeceaba después de vaciar su reciente cerveza y haciendo un gesto con sus dedos hacia Glenn en buena lid de pana.
Doguix sentado afuera con su cerveza y cruzado de piernas sobre un espacio del suelo de madera dijo:
“Es verdad Glenn que Dios nos dotó de un número de sentidos para percibir al mundo, y es esta percepción consciente que capturamos la que es aceptada como la realidad absoluta.”,
Joao botó un sorbido de cerveza antes de traducir lo que venía de oír. Perú gritó:
“No puede ser, ¡Chucha!!. Ahora es Doguix el otro loco que nos faltaba”,
Riéndose y revolcándose en el suelo, mientras Glenn se reía de Perú y anticipaba en algo la traducción de las palabras de Doguix, recordándole a Golden:
“Byte him, byte him Golden!”.
Y agrega al llegarle la traducción:
“Right!. Good Doguix!”,
Ya Perú empezaba más a combatir con la cerveza que con la conversación y Joao animado pero sin ideas por su trabajo de traducción.
Solamente decía en “portañol” a cada rato, con una risa de bebedor de bar:
“Doguix eres muito inteligente, filho da puta!”.
Doguix haciéndole un gesto con su cerveza a Joao siguió con su idea:
“Podríamos decir que la realidad sensorial es en verdad como una película que vivimos, idénticamente como al sentarnos en la butaca y verla. Existe una realidad diferente detrás de una cinta de cine, es un conjunto de fotos estáticas en forma continua que se mueven a una velocidad calculada, suficiente para “engañar” al cerebro humano, logrando que vea movimiento en sus actores. Además que lo que observamos es una proyección de luz de la película real.
Podríamos aceptar tal vez entonces, que la realidad sensorial es simplemente una “foto cortada” de la realidad real. Hay huecos entre estas fotos cortadas que no logramos percibir debido a lo limitado de nuestro sistema sensorial con que fuimos dotados.”
Glenn agrega:
“Es como al mirar las estrellas en el cielo nocturno, estamos viendo luces del pasado que están apenas llegando a nuestros ojos”,
Doguix compagina, recibiendo ahora la traducción de Joao, ya que Perú como que se le olvidó por seguir en su ir y venir de la cocina por cervezas:
“Lles, igual cuando miramos a un ser querido con quién entablamos una conversación de amor, estamos viendo emisiones de luces del pasado que llegan a nuestro cerebro. Como nosotros aquí que hablamos y nos vemos pero en el cerebro vemos nuestras posiciones del pasado, milésimas de segundos atrás”
Y dando ya una charla a la audiencia embriagada, Doguix se confundió en su cabeza y se vio tomando una tiza en su mano, se puso de pie, y abrió sus brazos para exponer su charla magistral, mojando a Joao con su cerveza:
“Por culpa de (“Fihlo da puta!” se oyó en el aire) estos “huecos” entre las fotos que estamos percibiendo es que hablamos de pasado, siendo la foto anterior capturada; de presente, que es la foto que actualmente percibimos en nuestro cerebro; y de futuro, esa siguiente por venir. Si estuviésemos dotados entonces por un sistema sensorial que evitase tener “huecos”, veríamos todo de una forma continua, por lo tanto no existirían las conjugaciones de tiempo de los verbos”.
Agrega Glenn:
“Very good point Doguix !”
Y bajo traducción:
“Hablaríamos como en la lengua China con sus verbos, fuese todo continuo donde no existe el pasado, presente ó futuro, viésemos la película completa de la cinta en un solo golpe, sin huecos”, mostrando Glenn alguna familiaridad desconocida para Doguix con el chino.
“Exacto Glenn”, exclamó Doguix por la idea, golpeando su vaso de cerveza con el de él, mientras Joao reía. Ya Perú era parte de otra dimensión.
Agregando bajo traducción con risa brasileña:
“Como proyectada en su totalidad sobre una inmensa pared inmerso dentro de la misma y uno viviéndola como un curioso invisible.”
“Holy shit!”
Se le oyó a Joao más en expresión de último suspiro que de impresión por haber dejado derramar cerveza sobre su camisa al querer traducir y beber al mismo tiempo.
Doguix sordo y ciego por su concentración estaba como invadido por un ser del futuro en su cuerpo y de repente vio que iba a perder el hilo de continuidad de la idea que esbozaba, por lo que se apresuró a seguir disertando:
“La vida cotidiana está llena de diferencias de visiones debido a las percepciones de realidades sensoriales y reales entre los miembros de la comunidad mundial, a pesar de que el hombre ha mostrado un progreso en su sistema sensorial desde su aparición, el invento del telescopio por Galileo como un ejemplo puntual, y así muchas cosas más. Pero es la conciencia la que nos indica que podemos llegar a que nuestra realidad sensorial, no sea una simple foto a interpretar, sino más bien una película completa y precisa por su totalidad como es la realidad real. En la historia humana, nos hemos servido de la lógica, de la razón, de la intuición, de la reflexión, del pensar y del no pensar para “ver” mejor. Algunos psicoanalistas usan técnicas de telescopios químicos para ver más allá de nuestra conciencia, los místicos siempre se han servido de la meditación para atrapar la verdad, el conocerse internamente, la ciencia utiliza el método científico, un hijo usa la pregunta a sus padres, las religiones el misterio de la fe, y así un zig-zag de hilos unidos al mismo objetivo. Todo esto nos empuja a empeñarnos en cultivar el mejor nivel de conciencia porque ya sabemos que la mejor forma de “vivir” la película de la realidad real es justamente sin hacer usos de los cincos sentidos como verdad, debido a sus fallas de fabricación por un Dios que sabía muy bien lo que hacía.”
Al salir el invasor en carrera del cuerpo de Doguix al terminar, vio que Glenn yacía por tierra dormido como un pajarito con frío abrazando a Golden ya domado por el horario. Joao con el vaso de cerveza en la mano regado sobre el patio de madera, como noqueado en el último “round”, y Perú ya sin traducir desde hacía veinte años, durmiendo sobre sus rodillas y la barbilla sobre una piedra como oyendo para siempre sus leyes de física.
Doguix recogió algunos vasos abandonados, no le quitó de la mano el de Joao, daba la impresión que era de él por esa noche, apagó las luces y se echó sobre la alfombra, robándole antes una cobija infectada de humo al cuarto de Glenn.
Al otro día Sábado, en el desayuno de dos de la tarde, le dijeron a Doguix que la pregunta de Perú era el efecto melancólico de la cerveza, la respuesta de Glenn el efecto del estudiar, la exposición suya el efecto de la lectura combinada con la falta de libertad de expresión que ha vivido en ese planeta por el gran opresor del otro idioma, y la atención nuestra al efecto de que esa fiesta era una agradecimiento a Dios por haber inventado los Viernes.
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