Y QUE HACER …
Y QUE HACER …
El 3 de enero algo cambio, la pregunta es saber si ha sido para bien. Que depara el futuro para Venezuela y si esto es, el hasta el final.
La extracción de Maduro, fue un golpe sin duda alguna, una cabeza de la hidra criminal fue arrancada en la redada, pero las otras están ahí, comprometidas a cumplir órdenes de quien decapito una de ellas, observamos ahora una paradoja viva que deja ver verdades ocultas y quiere mostrarnos como transición un hecho que a los venezolanos parece eternidad, siguen ahí.
La Realidad
Los venezolanos han chocado unos con otros, desde el régimen sus formas y modos han generado inmenso daño antropológico en el hombre y en la sociedad, la confianza ha desaparecido, un liderazgo honesto parece imposible, todo ha sido tocado por el mal desvirtuando el sentido y objetividad de lo deseado, y la corrupción y el silencio de la política opositora ha esparcido incertidumbre, miedo y desesperanza, nadie cree en un juego limpio y la confianza ha desaparecido, en esa realidad ha ocurrido la intervención de los EEUU, que, ante este panorama apuesta a seguir adelante con una transición pactada con el liderazgo del cartel, para asegurar paz, negocio y permanencia, esto conllevo a desconocer por la falta de fuerza en armas, la capacidad de dirección y liderazgo de María Corina Machado en un posible equipo que pudiera ser conformado por distintos sectores, para liderar esta transición con algún sentido de cambio real y aceptación.
¿Cuál será el costo?
El país observa el desarrollo real del plan presentado el pasado octubre a la administración Trump por Catar, surgido de reuniones entre Delcy, la CIA y altos representantes rusos, su objetivo es América para los americanos; el régimen en Venezuela en un proceso con impunidad generalizada; y Rusia cambiando su influencia en el país por el levantamiento de sanciones y la recuperación de áreas de influencia más cercanas, Ucrania, Siria, y otros países del medio y lejano oriente, todo en desarrollo. ¿Yalta?
Al venezolano común lloverá un proceso de recuperación social y económica apuntalada en el dólar, liderado a lo interno por la autoridad criminal pactada, designada y sostenida por EEUU, incluso con el uso cruel de una liberación a cuenta gotas de presos políticos, que permitirá incluso ocultar o sepultar a muchos de aquellos defensores de los resultados del 28 de julio, secuestrados en esa opportunidad.
Esta transición deja de lado todo principios, virtudes y valores, será un camino de aceptación y adaptación, es el uso de la necesidad y sufrimiento de una nación para lograr paz, recuperación económica, negocio y permanencia, es una semilla sin principios, sin honestidad, sin justicia, sin democracia y con impunidad que, apuesta al olvido, apuesta a la vecindad de víctimas y torturadores, de familias destruidas con sus destructores, y no es venganza la reclamada, es el rechazo y la petición de justicia para los saqueadores, asesinos y opresores, como huella histórica que impida su repetición.
¡Y QUE HACER…!
La transición pactada parece un hecho cumplido que solo puede soportarse, no se vislumbran hechos con fuerza suficiente para obligar cambios, ni un liderazgo que quiera y pueda provocarlos, solo un error en el cartel a cargo, o algo fortuito y sobrevenido para todos podría marcar otro camino, de allí que la tarea para el hombre de bien es cuesta arriba, no permitir que se pierda el valor del bien que vive en cada uno, y reconstruir la base cultural de la nación sembrando principios, virtudes y valores para cosechar ese futuro que en algún momento soñamos de libertad y bien.
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