Rafael Cadenas. Obra Entera. Poesía y prosa

Rafael Cadenas. Obra Entera. Poesía y prosa.

UNA ISLA

ESCRITOS DEL EXILIO

A un esbirro

Rostros deben andar por su café, por sus calles de llanto, por el humo de su cigarrillo.
Han de buscarlo voces, perseguirlo por las frías carreteras.
¡Cuántas puertas rompió vestido de hombre!
¿Cómo halló tanta tiniebla para vencer la zumbante nube de ojos fijos?
Un paisaje insomne que hable para él.

Una urbe áspera sella mi boca.

Yo viajo a los espacios transparentes.
Conmigo está tu chal de lana, el viejo fonógrafo que cuidabas tanto,
tus zarcillos con que ibas al mercado, tu pulsera de oro, la vajilla humilde.
El perro que nos despertaba pasa su hocico por mi lecho.
No es magia, sencillamente nada he olvidado a no ser que existo sin ti.

Escribiste: “Estos muros se hacen transparentes cuando te siento.

Mañana traigo los libros.
Te besa”.
Mi libertad había nacido tras aquellas paredes. El calabozo núm. 3 se extendía
como un amanecer. Su
día era vasto.
El pobre carcelero se creía libre porque cerraba la reja, pero a través de ti yo era
innumerable

FALSAS MANIOBRAS

Combate

Estoy frente a mi adversario.
Lo miro, cuento la distancia entre él y yo, doy un salto. Con mi mano abierta a
modo de sable lo
cruzo, lo corto, lo derribo, rápidamente. Veo su traje en el suelo, las manchas
de sangre, la huella de las
caídas; él no está por ninguna arte y yo me desespero.

Desolado


De tanto imaginarte, sonreírte, esperarte, me canso. Te veo y pregunto ¿eres tú?
Respiro tu llegada; ya sin creer.
No me pidas explicaciones.
No me quites la idea que tengo, tan vaga.
No me pruebes, por favor, en terreno firme (me harías a un lado).
Algunas veces de ti no queda nada, una pequeña lámina.
Si llegas, te aproximas, te parece bien, sencillamente será otra cosa, otra cosa, cosa
de delirio.
Tendrás magnitud y calor.
Eres el otro lado del botín.
¿Comprendes? él no está por ninguna parte y yo me desespero.

Lo que no pasa


Infancia dormida en los rayos del sol.
Cuánta luz para aquel niño.
Ahora él me busca.

Me desdoblo.
Es absurdo volver los ojos a tus días.
Vivir de tu suelo es cambiar un extraño por el que soy.

Tomados de:

Cadenas, Rafael. Obras Entera, Poesía y Prosa. Fondo de Cultura Económica. Primera Edición Electrónica, 2011. México DF.

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