
Venezolanos participan en una manifestación en el Monumento a la Revolución en la Ciudad de México contra el régimen de Nicolás Maduro. Muestran su apoyo al candidato Edmundo González en las últimas elecciones en Venezuela. (Foto: Carlos Santiago/Eyepix Group/LightRocket vía Getty Images) | Foto: Eyepix Group/LightRocket via Get
De acuerdo con la doctora Villamil —integrante de la Asociación Colombiana de Psiquiatría y autora del libro El manejo de las emociones—, Maduro “exhibe rasgos de un liderazgo autoritario y combativo, con una marcada tendencia a imponer sus creencias y someter a quienes se oponen a su ideología”.
Para la especialista, la personalidad de Maduro “se caracteriza por ser querellante, rebelde e imponente, con evidentes problemas de adaptación”.
El análisis hecho por Villamil revela “un patrón de comportamiento que se alinea con varios criterios del Trastorno de Personalidad Antisocial, según el ‘Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales’, DSM-5.
Entre estos se destacan un “patrón dominante de inatención y vulneración de los derechos de los demás”, así como el “incumplimiento de las normas sociales” y un “engaño y mentiras repetidas”.
Punto aparte son la obstinación y la impulsividad, “características prominentes en el perfil de Maduro”. Según Villamil, “su lenguaje y actuar dejan ver un altísimo nivel de egocentrismo, rigidez emocional y prepotencia”. Y también señala que las decisiones de Maduro “contienen poco pensamiento lógico-racional, solo están basadas en su deseo de tener poder, visibilidad y atención”.
El estudio hecho por la especialista sugiere que Maduro podría “padecer el Síndrome de Hibris, una psicopatología asociada al poder. Este síndrome se caracteriza por el rechazo a ideas contrarias, la incapacidad de cambiar de conducta y un marcado narcisismo”.