La definición de “alienación” es usada para tratar de entender el efecto de la persona que sale de su país y decide construir una nueva vida en un lugar diferente. «Alien» es un adjetivo que indica el otro, el ajeno, el distinto, el que no es ciudadano y que definitivamente marca un distanciamiento social, por lo tanto, la «alineación» es la condición mental caracterizada por la pérdida del sentido de pertenencia.
El psicoterapeuta Victor Frank quien sufrió una pérdida del sentido de pertenencia al ser recluido en un campo de concentración Nazi nos habla en su libro «El hombre en busca del sentido» como al estar en un ambiente tan diferente al propio puede afectar psicológicamente y si ese ambiente empeora mostrando rechazo el riesgo es aún más alto ya que se puede perder el sentido de identidad y peor así el sentido de vida.
En estos tiempos de guerras y factores sociopolíticos la migración se convierte en un camino razonable para muchas personas. Sin embargo, hay una condición que sobrepasa los motivos y las percepciones migratorias y es el estatus en el nuevo lugar, empezar a tener las necesidades que ya se habían suplido se convierte en un reto difícil de llevar. Tener que trabajar de nuevo en las necesidades más básicas como es el reconocimiento de ciudadano, reconocimiento académico, familiar y social, es un camino doloroso que lleva el inmigrante.
Estas necesidades de reconocimiento que según Maslow obedecen a las necesidades primarias de todo ser humano y que usualmente ya se habían alcanzado en sus países y empezar de nuevo en la pirámide de necesidades lleva a tener que aceptar una pérdida personal de tiempo, esfuerzo, recorrido y derechos fundamentales que es el reconocimiento como ciudadano.