EL CAPITOLIO, TRUMP Y DEMOCRACIA

EL CAPITOLIO, TRUMP Y DEMOCRACIA

“A lo largo de los siglos ha habido hombres que han dado pasos en caminos nuevos sin más armas que su propia visión. Sus fines diferían, pero todos ellos tenían esto en común: su paso fue el primero, su camino fue nuevo, su visión fue trascendente y la respuesta recibida fue el odio. Los grandes creadores, pensadores, artistas, científicos, inventores, enfrentaron solos a los hombres de su época. Todo nuevo pensamiento fue rechazado. Toda nueva invención fue rechazada.”

EL ALEGATO DE HOWARD ROARK
AYN RAND

El 6 de enero de 2021 pasará a la historia por los hechos ocurridos en el Capitolio de los Estados Unidos de Norteamérica, dejando un saldo de muertos y heridos, pero, más allá del dolor por las personas, deja en vilo la interpretación de esos hechos, conseguir el sentido del porqué ocurrieron, cual su objeto, como ocurrieron, que ocurrió realmente, quien se benefició con ellos, y el saber, porque pocos cruzaron la línea roja y miles mantuvieron su protesta afuera.

Escuchamos la condena de los mismos, para unos ha sido un ataque a la democracia, o un acto insurgente, señalando al presidente Trump como autor intelectual y responsable; otros, lo consideran un intento de golpe de estado, son expresiones emitidas por políticos, periodistas, editores de medios de comunicación masivos, y por los dueños de las grandes plataformas de redes sociales (Big Tech), pero, esta intempestiva condena y cadena en igualdad de términos, en políticos y opinadores, evidencia que algo les une más allá de la muletilla de defender la democracia.

La presidencia de Trump fue objeto de ataque desde antes de iniciar, fue una espina, algo truncó, el mundo ha sido testigo como su mandato fue constantemente centro de ataques y acusaciones, de campañas internas y externas de opinión publica originadas  en grupos políticos opositores, con la complicidad de los grandes medios de comunicación y  las Big Tech, generando investigaciones y procesos judiciales que concluyeron la falsedad y mala fe de esas acusaciones, pero, nadie se ha preocupado por exigir la responsabilidad maliciosa de sus autores, el sistema judicial, los grandes medios, y los “representantes del pueblo”  guardaron silencio, todo ello ha causado daño a la democracia.

Este proceder dejó evidente que Trump representaba “el muro” frente a los intereses del globalismo y sus aliados internos, al propiciar el fortalecimiento e importancia de lo local, de la empresa privada y generar pensamiento crítico, como fórmula de construir alteridad frente a lo idéntico que moldean las redes sociales para control.

Sin embargo, para conocer las razones  y/o fundamentos de esa oposición tan férrea y masiva, es necesario observar no solo a sus acusadores, es decir, las corporaciones, medios, instituciones, paises y dictaduras, también a las figuras que llevaron la voz de esas acusaciones, como las Nancy Pelossi, Obama, CNN, Twitter, Facebook, New York Time, grupos lobistas etc., y los intereses que defendían, como la impunidad ante la corrupción que hace empresarios a políticos, o la protección de pedófilos y mafias; también interés geopolíticos distintos, así como, de quienes pretenden un nuevo orden mundial; por ultimo hay que considerar la política desarrollada por el gobierno de Trump, su narrativa, sus ejecuciones y resultados reales dentro y fuera de los EEUU.

Es notorio que el gobierno de Trump se enfocó en reconstruir y fortalecer su economía, agricultura y comercio interno,  defendió los intereses reales de las minorías, generando las mejores estadísticas de empleo y desempeño económico en relación al crecimiento de su industria y comercio,  tomó medida contra las farmacéuticas y las plataformas digitales, descubrió el poder incontrolable y parcialidad de los medios y las Big Tech, echando por tierra la falsedad de existir una prensa independiente, propiciando la necesidad del surgimiento de verdadera prensa independiente, y pretendió dividir las grandes Big Tech para restarles poder. También expuso el uso de la política para negocios y enriquecimiento de políticos que se transforman en empresarios, que construyen, o, amparan mafias y organizaciones criminales.

Ante el mundo, es notorio que renegoció con acierto importantes tratados comerciales con México y Canadá, la Unión Europea, y China, con esta última librando una guerra comercial que terminaba sincerando la relación, poniendo cortapisas a los grandes beneficios que recibía está potencia sin retribución, que permitía el fortalecimiento de la economía china con el empuje de grandes corporaciones norteamericanas y la mano de obra esclava de los ciudadanos chinos; terminó guerras e hizo regresar las tropas a suelo Norteamericano, es el primer presidente de la era contemporánea que no inicia guerra alguna, pero, que enfrentó con firmeza las amenazas terroristas, incluso de nueva generación como las pretensiones de un nuevo orden mundial, o regímenes criminales como el que impera en Venezuela.

Para enero de 2020 nadie pensaba que Trump pudiera ser derrotado en las elecciones, pero, surgió el Virus Chino, creado o no, sirvió para unir en una campaña feroz y sostenida a sus adversarios, Trump enfrentó el virus privilegiando vida y libertad, apelando a la responsabilidad ciudadana y a la fuerza de la libre empresa para lograr soluciones, teniendo presente, que, los efectos de un cierre ilimitado de la economía generaría más muertes y trastornos, enfrentado así la política de ceder libertad por salud originada en China y la OMS.

Mucho antes de las elecciones denunció la puesta en marcha de un fraude electoral, llegado el día de las elecciones el mundo fue testigo para su sorpresa, del inmenso respaldo de los estadounidenses a sus políticas expresado en más de 75.000.000 de votos, y si bien, los votos no daban en las cuentas oficiales, se mostraron videos que dejaban ver delitos electorales; miles de ciudadanos rindieron testimonio bajo juramento relatando distintos mecanismos de  manipulación de los votos  y maquinas electorales, exponiéndose a cargo de perjurio por falsedad; técnicos e ingenieros mostraron la transmisión y manipulación de las máquinas en dos vías, así como las debilidades de sus softwares; se señaló la modificación de constituciones estadales, y normas electorales sin cumplimiento de los requisitos de ley, la prensa calló, no informó, dejó ver su parcialidad y creo una narrativa para mostrar una persona desquiciada que negaba los resultados, falló la prensa, falló el sistema electoral y la justicia, esta última  hizo uso de artilugios para evitar conocer las denuncias, impidiendo la exposición de pruebas de manera notoria y certificada, de esta manera se dejó sin voz a millones de ciudadanos para favorecer un presunto fraude criminal. Así se han corroído los pilares del sistema político, ocultando al otro.

Este era el reclamo de los manifestantes ese 6 de enero, pedían ser escuchados por sus representantes, solicitaban una investigación para evidenciar el fraude, era lo menos que un sistema democrático puede hacer para sostener la confianza ciudadana, olvidó la política empresaria, que la democracia no es el poder, no es el gobierno, que es la confianza ciudadana en sus instituciones y representantes la que otorga viabilidad, y que ella se construye escuchando, dialogando y acordando con objetividad, pero a nadie ha importado, las baterías y cañones se centran en destruir la figura que representa a los otros, irán por Trump pero la desconfianza se ha instalado, alguien contara la historia, la batalla apenas comienza.

Hoy, se hace notorio y se aplaude la censura de medios y  Big Tech para silenciar la presidencia de los EEUU, se instala sin pena  la persecución del pensamiento crítico y la libertad, se ha pateado un pilar de la democracia, y el silencio sigue.

@PeterPaezMonzon.

@PGpaez

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