Según información destacada por Diario Cristiano Internacional, este año se reporta una cifra desgarradora: 388 millones de cristianos experimentan niveles altos o extremos de persecución, lo que significa que 1 de cada 7 seguidores de Jesús en el mundo enfrenta violencia o discriminación.
Aunque Asia y África continúan dominando los primeros puestos de hostilidad, el informe subraya un deterioro alarmante en América Latina, donde el crimen organizado y los regímenes totalitarios han intensificado su presión contra el cuerpo de Cristo.
Cuatro naciones de la región figuran en el Top 50: Cuba (24), México (30), Nicaragua (32) y Colombia (47).
El caso de Cuba es el más crítico en el hemisferio, donde el gobierno ejerce una vigilancia férrea. Según el reporte, el régimen opera bajo una «paranoia dictatorial», buscando controlar cada aspecto de la vida religiosa y restringiendo a los líderes que no se someten a la ideología estatal.
Por su parte, México ha escalado posiciones debido a la violencia de los cárteles contra pastores y la intolerancia en comunidades indígenas, superando incluso a Nicaragua, donde la administración de Daniel Ortega continúa expulsando clérigos y cerrando medios cristianos.