Un error común es no darle suficiente tiempo a la sartén para calentarse antes de agregar los alimentos. Una sartén bien caliente crea una capa de vapor entre la comida y la superficie, lo que ayuda a evitar que se adhieran. Por lo tanto, se debe precalentar a fuego medio durante unos minutos, lo que asegura que la superficie esté lista para cocinar sin aceite.
Para verificar si la sartén está lista, se puede salpicar unas gotas de agua. Si las gotas se deslizan y se evaporan rápidamente, está en el punto ideal.