En nuestra cara existen 43 músculos que pueden llegar a formar más de 10.000 expresiones. Todo el mundo sabe qué significa una sonrisa o una mueca, pero otras muchas se nos escapan.
Solo leyendo una cara podemos adivinar si alguien está contento, enfadado o asqueado. Estas expresiones faciales están programadas en el cerebro y son comunes a todos los seres humanos del planeta.
Las microexpresiones, a diferencia de las expresiones faciales comunes, son muy difíciles de esconder.
Se trata de movimientos faciales rápidos, involuntarios y no controlados por la persona de acuerdo con las emociones que estas sienten.
Se producen como manifestación de una emoción y son de vital importancia: nos permiten saber qué está sintiendo la persona con la que nos estamos relacionando.
Sobre todo, en el marco del terrorismo, de las investigaciones criminales, en zonas de control de aeropuertos y en situaciones arriesgadas.
Historia evolutiva de la expresión corporal
La historia evolutiva de nuestros antepasados, hace 100.000 años, y su supervivencia tiene mucho que decir en lo innato y universal del lenguaje corporal.
En los albores de la humanidad solo existían los comportamientos no verbales, y vivir o morir dependía de su lectura.