Toser constantemente puede resultar realmente molesto. Pero en ocasiones la razón podría deberse a una enfermedad grave, como el cáncer, que debería consultarse con un médico.
Según explica en El Independiente Christian Domingo, neumólogo y miembro de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), existen 3 tipos: tos aguda, tos subaguda y tos crónica. La primera de ellas, la tos aguda, dura menos de 4 semanas. La tos subaguda tiene una duración de entre 4 y 8 semanas, y la tos crónica es aquella que dura más de 8 semanas.
En general cualquier tos que no remite en unas semanas es conveniente que sea evaluada, aconseja la Asociación Pulmonar Estadounidense (ALA, por sus siglas en inglés). Lo mismo si va acompañada de mucosidad descolorida o problemas de respiración. La tos con sangre es razón para acudir de inmediato a urgencias.
Un resfriado común o la gripe pueden hacerte toser. También otras infecciones de las vías respiratorias que conviene vigilar más de cerca. La bronquitis, que afecta a las vías respiratoria, y la neumonía, que ataca a los pulmones, causan tos profunda y persistente, acompañada de fiebre.
La embolia pulmonar es una afección potencialmente mortal en la que un coágulo de sangre viaja, generalmente desde las piernas, a los pulmones, provocando dificultad para respirar repentina y, a veces, tos seca, enfatiza la ALA. Los mismos síntomas se asocian a un corazón débil como aquel afectado por insuficiencia cardíaca.
En algunos casos, una tos persistente puede ser un signo de cáncer de pulmón. Esta puede ser seca o productiva y conllevar expulsión de secreción mucosa, mucosidad infectada o, incluso, sangre.
Algunas características de una tos por cáncer de pulmón incluyen: