El protagonista de Dragon Ball lucha siempre hasta el borde de la muerte, toma las judías mágicas y se hace más fuerte. Como señala Héctor García, autor de Un Geek en Japón, “los héroes del manga, hasta que no están casi derrotados, no suben de nivel”.
Aplicado a la vida diaria, necesitamos afrontar grandes dificultades para conocernos verdaderamente y desplegar todo nuestro potencial. Cada dura prueba a la que nos enfrentamos nos capacita para ascender un escalón en nuestra evolución.
Darlo todo es ya una victoria. El final de El Joe del Mañana tal vez sea el más dramático y comentado de la historia del manga. Su protagonista, que ha ido creciendo como boxeador midiéndose con rivales cada vez más fuertes, muere en su última pelea tras haber aguantado los 15 asaltos. En una célebre viñeta se le ve desplomado en su rincón, orgulloso por su actitud en la pelea. Aunque los jueces acaban dando como vencedor a su rival, Joe luce una sonrisa serena en su rostro.
Es un ejemplo extremo de la filosofía Ganbatte, a la que dedicamos un artículo en esta sección. Esta expresión que se traduce como “esfuérzate lo máximo que puedas” encaja con la cuarta ley para la vida de Jordán Peterson: “No te compares con otro, compárate con quien eras tú ayer”. Cualquiera que sea el reto, incluso si no lo alcanzas, si has hecho todo lo posible, ya has ganado.