El secreto oriental ante las crisis

El secreto oriental para superar las crisis

Francesc Miralles – ENE 2021

MIKEL JASO

Ganbatte significa “¡esfuérzate al máximo!”. Es lo que se desean los japoneses ante cualquier reto, lo que explica su carácter resiliente. Cómo aplicarlo en el actual entorno de dificultad.

Hay pueblos que muestran una especial resiliencia ante la adversidad, con una sorprendente capacidad de recuperación ante catástrofes de todo tipo. Y uno de ellos, sin duda, es el japonés. Tras la II Guerra Mundial, que dejó el país en ruinas, lograron en apenas 30 años erigirse como la segunda economía mundial, liderando en muchos sentidos la revolución electrónica de los ochenta y noventa.

¿Cómo se fraguó el “milagro económico” japonés? La respuesta tiene mucho que ver con una expresión que necesitaremos aplicarnos los próximos meses y años: ganbatte, que puede traducirse como “esfuérzate al máximo”. Héctor García, escritor e ingeniero afincado en Japón, cuenta que la diferencia entre la fragilidad de la cultura occidental y la resiliencia nipona estriba en el espíritu con el que afrontan las crisis.

En España, por ejemplo, cuando alguien se presenta a un examen, le animamos con expresiones del tipo “¡Que haya suerte!”, lo cual sitúa el poder fuera de la persona. Equivale casi a decir que se ha de dar una conjunción de astros favorable para que las cosas salgan bien.

Un japonés, en cambio, diría Ganbatte kudasai, que es la forma cortés de animar al otro a hacerlo lo mejor posible. Aquí no hay un factor externo en la ecuación y, de hecho, para la mentalidad japonesa, si te has esforzado al máximo, es ya un éxito, aunque el resultado que obtengas no sea óptimo. Esa actitud de máxima exigencia en lo que depende de uno mismo, aplicada de forma continuada, es lo que acaba obrando el milagro.

Tal vez por eso, uno de los refranes japoneses más célebres es “Si quieres calentar una roca, siéntate encima de ella cien años”. Para vencer grandes dificultades es necesario tener paciencia, lo cual no significa quedarnos parados a esperar a que cambien las circunstancias, sino comprometernos a crear esas nuevas circunstancias.

El ganbatte está presente tanto en la actitud individual de los japoneses como en los mensajes colectivos, especialmente en tiempos convulsos como los actuales. En 1995, tras un terremoto que causó gran destrucción en Kobe, un eslogan que corrió por todo Japón fue Ganbarō Kobe. El sentido del mensaje sería: “Muchos ánimos a Kobe de parte de todos; juntos y con esfuerzo saldremos de esta”. Luego, en 2011, el devastador terremoto y tsunami y la catástrofe nuclear de Fukushima generaron el eslogan nacional Ganbaru Nippon! Con ello se animaba a los japoneses a hacerlo lo mejor posible y a unirse para ayudar a los afectados. Este espíritu se manifestó de manera heroica cuando trabajadores jubilados de la central nuclear se ofrecieron a tomar el control de la misma. Argumentaban que era preferible que la radiación afectara a personas que ya habían vivido que a jóvenes con un futuro por delante. Una bella lección para estos tiempos que requerirán que emulemos el espíritu japonés, que podemos llevar a nuestro día a día con cinco medidas prácticas.

  • Dar valor a las pequeñas acciones. Como ha demostrado la filosofía Kaizen —el proceso de mejora continua—, un progreso modesto pero continuado acaba logrando una gran transformación
  • Esperanza en lugar de desesperar. Una actitud esperanzada, enfocados en el día a día y no en el “cuándo acabará esto”, ayuda a mantener el ánimo.
  • No derrochar energía. En discusiones que no llevan a ningún sitio, en lamentarnos. Ahora necesitamos preservar fuerza mental para salir adelante.
  • Buscar la compañía de entusiastas. Nos acabamos pareciendo a quienes frecuentamos. Acercarnos a personas con espíritu de ganbatte, que se esfuerzan en mejorar en vez de columpiarse en lo negativo, nos ayudará.

Francesc Miralles es escritor y periodista especializado en psicología.

https://elpais.com/elpais

Total visitantes:
2229

Total vistas de página:
11631

0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *