Lo que no dice el petróleo

Lo que no dice el petróleo

@PeterPáezMonzón


Un viernes, aprovechando la pausa semanal de Wall Street, Trump anunció un acuerdo por el cual mediante la fuerza y no la autoridad Estados Unidos se apropiaría del 35% del petróleo venezolano por cien años, duplicando sus reservas sin costo para su contribuyente.

Apropiarse de algo sin pago no habla de mercado ni capital; habla de robo, saqueo, fuerza, debilidad y violencia, así como de cinismo, miedo, miseria y decadencia.

Más allá de la ilegitimidad del régimen, de la criminalidad del intermediario y de la posición de fuerza de Estados Unidos como factores que permiten dictar e imponer los términos de manera premeditada y alevosa, existen muchos más hechos que lo definen.

La campaña de desvalorización y el saqueo

El acuerdo aclara y da sentido a la campaña desatada en Estados Unidos para estigmatizar al venezolano como un criminal. Hoy sabemos que esto no solo ha servido para justificar la persecución y deportación de

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migrantes, sino que busca disminuir su autoestima, instalando un sentido de inutilidad, abandono y sumisión para que renuncie a su libertad y delegue esa tarea en Estados Unidos. Es una mentira vendida para justificar el saqueo.

Construir un esclavo exige destruir sus deseos, erradicando sus ideales y cambiando sus preferencias.

El dilema del ratón entre gatos hambrientos

Un país que lucha por vías pacíficas y justas para forjar una nación virtuosa parece irreal, parece un ratón en un mundo de gatos hambrientos, un imán para atraer el mal bajo diversas caretas. Venezuela es hoy ese ratón: su gente ha priorizado la lucha pacífica, razonable y justa para recuperar su libertad y fundar un nuevo país, mientras la comunidad internacional salta sobre ella para saciar su hambre. Ningún pueblo honesto y digno puede aceptar la imposición de otro, pues el poderoso solo buscará saciar sus propios intereses, alimentando a los oprimidos con sobras para convertirlos en obreros sumisos y cobardes. Ceder la libertad por sumisión, orden, seguridad y bienestar es pura estupidez.

Una sociedad que se niega a pensar con claridad no está oprimida por la fuerza; es una sociedad abierta que se entrega voluntariamente

(Carl Sagan, El mundo y sus demonios)

Blanqueamiento de la dictadura y gobernanza corporativa

La oportunidad del acuerdo deja mucho que pensar. La instauración de un ente corporativo de gobernanza compartida con el régimen en una mesa de diálogo sin calendario ni legitimidad busca blanquear la dictadura mediante el lenguaje es alarmante. Ninguna de las partes es legítima, juntas no representan el 10% de la nación, sin legitimidad no pueden disponer de los bienes de la nación.

Con esta mesa de diálogo se pretende sustituir la conciencia democrática del venezolano y desconocer la soberanía expresada el 28 de julio de 2024. Así, la Casa Blanca no solo se hace cómplice de la usurpación del poder por la dictadura que alguna vez encabezara Maduro, ahora ha pasado a controlar ese poder, sustituyendo al antiguo jefe del cartel lo convierte en el Cartel de la Casa Blanca, un sueño cumplido para la Ilustración Oscura que es fundamento de su actuación politica.

Reflexión final y el camino del «NOS»

Observar al líder de una superpotencia bailar, ofender y burlarse de la miseria venezolana copiando a Chávez y a Maduro es un hecho dantesco, evidencia una vileza que arrastra la fuerza espiritual de su propia nación. Frente a esta cruda realpolitik, no debe olvidarse que la libertad y dignidad residen en los deseos del hombre venezolano. Al perder la confianza de los venezolanos Trump pierde Venezuela y siembra un conflicto que plantea un dilema: continuar la lucha pacífica (vulnerable al saqueo) o asumir una violencia híbrida asimétrica contra una dictadura reforzada por una potencia cuya debilidad la impulsa a la conquista y al saqueo.

Solo un desgraciado puede experimentar placer con el dolor y sufrimiento de un pueblo, y entregar al torturador a sus perseguidos para asegurar sus propios beneficios.

Es urgente definir una identidad de grupo que defina la sociedad por surgir: ese NOS que permita diferenciar claramente a los extraños (ESOS), separando aquel ADN criminal que ha querido exterminar física y moralmente al venezolano de bien, así nacerá el país virtuoso, justo y libre añorado.

@PeterPaezMonzon

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